Los Errores Más Obvios…

Publicado el: marzo 7th, 2013 por rarg No hay comentarios

Errores obvios

Hace algún tiempo, durante una fiesta, improvisamos un karaoke con mi laptop, unas bocinas y un aparatejo al que le podías meter dos micrófonos (no recuerdo cómo se llamaba).

Con eso, quienes no estaban platicando o poniendo mensadas en Facebook, podían echarse un solito con la canción que quisieran hasta con coro de los demás (definitivamente la cerveza y las margaritas ayudan bastante a aflojar la garganta).

En eso estábamos cuando puff… el sonido se fue. Hubo algunos chiflidos y luego un suspiro de alivio porque estábamos varios ingenieros e inmediatamente daríamos con la causa.

Aunque la laptop tenía algunas salpicaduras de margarita y envoltorios de chicles, parecía estar funcionando bien.

Las bocinas seguían prendidas y hasta hicieron brincar a un curioso cuando las probaron con un celular.

El aparatejo de los micrófonos también funcionaba. Alguien dijo que podíamos utilizar el celular para seguirle y que podíamos conectarlo con la tele y complementar todo con las bocinas del coche.

Ya estaban a punto de empezar a desarmar un carro cuando un niño preguntó :

“Tío, ¿por qué está tachada la bocinita en la computadora?”.

Después de algunos abucheos y palabras altisonantes para los industriosos ingenieros, fui a quitar el “mute” y la música siguió hasta que nos fuimos.

¿Cómo es que algo tan simple causó tantos problemas? ¿Cómo es que la batería pesada de los técnicos presentes no puso checar algo tan obvio?

Supongo que el alcohol no ayudó mucho… pero la situación ilustra algo muy simple:

A veces pasas por alto lo obvio y a veces lo obvio es la solución a tus problemas.

Durante años he recibido correos, mensajes de celular, Messenger (cuando era le inn), Facebook y otras cosas que llevan a sitios donde no funciona el botón de “descargar”, la oferta ya expiró, la forma de captura no funciona o el enlace te manda a una página que no existe.

Y ayer una amiga me dijo que si el reporte que me había enviado una semana antes se me hacía interesante.

“Sí, ¿por qué?”, le pregunté.

“Es que ya lleva toda la semana y no he tenido ningún suscriptor”, me dijo.

Entré a su página, metí mi correo y di clic en el botón de descargar. Nada. Otra vez. Nada. Clic. Nones.

Chequé su código. El botón no hacía nada. No tenía código para hacer nada. Un error grave pero tal vez demasiado común.

¿Fue error del autoresponder? ¿Error de dedo? ¿No hizo bien el COPY-PASTE?

La verdad es que no importa lo que haya pasado: el chiste es que dejó ir una semana completa sin probar si podía bajar su reporte.

A todos nos pasa. He tenido mi cantidad de pequeños bloopers, aunque cada día pasa menos, gracias a algunas herramientas, pero más que nada porque reviso cada cosa un par de veces. Aún así, cuando tengo prisa, hay que ver las que se me van…

Las cosas cambian. Las ofertas expiran, los productos cambian de lugar, de precio, de nombre o de plataforma. Hay servicios que desaparecen o cambian sus términos.

Si esto pasa y tú estás al tanto, es una cosa menos de la que vas a preocuparte y créeme que cualquier cosa que puedas quitarte de encima es bastante ayuda en cualquier negocio.

Así que checa tus ofertas, tus enlaces y lo que utilizas para tu negocio.

Te sorprendería la cantidad de errores obvios que no estás tomando en cuenta…

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