Un Consejo Y Un Secreto (Parte I)

Primero, descubre el gran secreto para ganar dinero por Internet

Antes de que te diga lo que seguramente te dará un shock, imagínate que tu automóvil se descompuso y no tienes ni idea de que tiene. Por fortuna todavía avanza un poco y a puros pujidos llegas a una agencia de automóviles.

El taller es, simplemente, genial. Las herramientas están nuevecitas, todo huele a limpio, no hay aceite tirado y tiene un montón de gadgets para hacer todos los diagnósticos imaginables.

Cuando llegas a pedir ayuda, el encargado te dice que no hay nadie pero, para compensarte, te dejará utilizar todo el equipo del taller y las refacciones necesarias sin costo alguno.

¿Por dónde empiezas? Tienes el mejor equipo del mundo a tu disposición. Todas las herramientas, refacciones, computadoras y aparatos de diagnóstico. Hay hasta maquinita de café.

A menos que te dediques a la mecánica, difícilmente podrás pasar más allá de echarle aire a las llantas o limpiar los vidrios. Toda la ciencia mecánica a tus pies y tú no puedes echar a andar tu carro. ¿Entonces?

Hace algunos años le lavé el motor a mi carro en un taller con lo más nuevo para hacer diagnósticos por computadora. Después de la lavada no encendió. Trataron de muchas formas pero nada.

Tener el mejor equipo del mundo no garantiza que las cosas saldrán bien



De pronto volvió a la vida y me dijeron que “seguramente se mojó y ya está seco”. Seguí mi camino tranquilamente hasta que volvió a toser y a hacer amagos de apagarse. Por fortuna, había ayuda cerca.

No era un taller grande e iluminado. Era un anexo de madera en una casa sin terminar, con un letrero que decía “Mecánico” (sin acento y escrito a brochazos) y una llanta rota afuera. Aunque eso es el anuncio internacional para “Vulcanizadora”, no tenía mucha opción, así que me detuve.

Decidí anunciarme con un “Buenas tardes” porque la puerta se veía tan desvencijada que pensé que se caería si la tocaba. El mecánico que apareció representaba todos los estereotipos posibles.

Era bajo de estatura, barrigón, con una gorra hacia atrás, un overol azul obscuro tirándole a negro y un paliacate grasiento en el bolsillo trasero.

Después de que le comenté mi problema, tomó un desarmador y unas pinzas y, fumando un cigarro sin filtro, me acompañó al automóvil. Me pidió que lo encendiera, miró un momento el motor y me dijo que lo apagara.

Tomó el desarmador, desarmó una pequeña pieza, peló un alambre (con los dientes) y la volvió a apretar. “A ver, dele otra vez…”, dijo.

El motor encendió rápidamente y sin ningún ruido. Aceleré y casi lloré de la emoción. Después de venir escuchando toser y jalonearse el motor, parecía que tenía un automóvil nuevo.

En resumen, el tipo arregló mi automóvil en menos de 10 minutos con un par de herramientas básicas y me cobró una fracción de lo que me cobraron en el otro taller solo por lavarlo.

Si todavía estás por aquí, ¿A dónde voy con esto? ¿Dónde está el famoso secreto? Bien, si pusiste atención a la historieta, probablemente ya lo sabes.

Unos en un costoso taller state of the art no pudieron con algo que un mecánico con herramientas simples arregló en unos minutos.

El “secreto” más importante nunca ha sido un secreto

¿Cuál es el secreto para arreglar un carro? Para un mecánico, eso no es un secreto; él es un mecánico y sabe arreglar carros. El secreto de la mecánica no está en las herramientas sino en el mecánico.

Así, el “secreto” de Internet no es un secreto en absoluto. Lo es para ti cuando no sabes, pero ya que sabes, ese famoso secreto se convierte en parte de tus habilidades.

Por eso te llaman tanto la atención los que venden “los secretos” para ganar dinero en Internet. Básicamente porque quieren enseñarte algo que para ti es un secreto porque no lo sabes. Además, se oye más apantallante cuando dicen que es un secreto, ¿no?

Así que te regalo el secreto para Internet, la escuela, la medicina y hasta para los deportes: lo primero es saber.

Puedes salirte un poco con la tuya sin saber, pero rara vez llegarás lejos.

Si no, ¿por qué los mecánicos te pueden ver la cara? Simplemente porque no sabes.

El compa que arregló mi carro bien se pudo hacer menso dos horas y cobrarme un ojo de la cara. Mi carro quedó bien, así que se los hubiera pagado hasta con gusto. Y, como yo no sé de mecánica, se hubiera salido con la suya.

¿Entonces solo los expertos pueden hacer negocios por Internet?

Antes de contestar eso, imagina otra vez a mi mecánico estrella. ¿Habrá estudiado en el Harvard de los mecánicos? ¿Habrá ido a tomar cursos a EU para especializarse? ¿Tenía algún grado de ingeniería mecánica o de materiales? ¿La fachada de su taller era parte de una franquicia internacional?.

Aunque no hablé mucho con él (terminó muy rápido), probablemente no estudió más allá de la preparatoria (o el liceo, como le dicen algunos).

Entonces, ¿de dónde sacó “el secreto”? Siguiendo un consejo que aprendí en hace tiempo en la escuela… Da clic aquí para saber el primer consejo que necesitas para Internet.

Regresar a la página de inicio