Archive for agosto, 2013

No optimices así

Publicado el: agosto 28th, 2013 por rarg No hay comentarios

seo

 

Como en otras ocasiones lo ha hecho, un amigo me envió un artículo para darle una ojeada. Era bastante bueno.

Le pregunté que donde lo había publicado y me dijo “todavía lo estoy trabajando”.

“¿Qué más le piensas hacer?”, pregunté.

“Pues voy a optimizarlo. Cambiar palabras, acomodar frases, ya sabes…”.

No sé si me haya hecho caso, pero lo que le recomendé es lo que vengo pensando desde hace tiempo: ¡No eches a perder un buen artículo solo por optimizarlo para los motores de búsqueda!

Hace un tiempo, mientras escombraba en mi disco duro, saqué algunos archivos viejos. Me llamó la atención el título de un artículo que escribí hace años. Mi esposa, que vino de metiche, se puso a leerlo y me dijo que estaba muy bueno.

No es porque lo escribí yo, pero era fácil de entender y tenía un par de buenas puntadas.

Al final había una anotación: “Corregido y publicado tal día en tal blog”.

Me dio curiosidad.

¿Cómo habrá quedado después de la optimizada? Supongo que comprenderás que, después de escribir miles (literalmente) de páginas, artículos y entradas en los últimos años, es imposible recordar todas.

Así que fui al blog, busqué la entrada y me preparé para ver mi optimización.

Era buena. Tenía un 3% de densidad de 4 palabras clave (bastante buena en ese tiempo), un montón de las “mejores prácticas”, buenos títulos, tags y demás.


Sin embargo, tenía algo triste: no se parecía en nada al artículo original.

Fuer sorprendente como un artículo relativamente bueno se convirtió e un montón de palabrerío optimizado y, hay que agregar, aburrido.

Cabe mencionar que el mensaje era el mismo, la conclusión era la misma, en fin, el resultado no cambiaba, solo que era un artículo que yo mismo no habría terminado de leer.

Probablemente el original hubiera estado mejor, aunque  no hubiera tenido tanta optimización.

En los últimos años, Google ha hecho que la optimización se convierta en un arma de doble filo, donde casi siempre acabas cortándote los dedos.

¿Los infográficos son una buena opción para conseguir enlaces? Todo mundo a hacerlos hasta que sale Matt Cutts con su video diciendo que hay que ponerles NOFOLLOW.

¿Imágenes para alegrar tus entradas y artículos? Muy bien, solo que si son de las de stock (de esas que bajas de sitios gratuitos o pagados), la raza de Mr. G. “está pensando” en penalizar tus entradas.

¿Vas a poner entradas en otro blog por invitación del dueño? Muy bien, solo que hay que poner disclaimers y anunciar que es un artículo “patrocinado” o algo así, no vaya a ser que en el futuro consideren que tu sitio es espamoso.

Ante esta situación, los trucos y reglas para “un buen contenido” ya no están en tus manos y, si lo están, es probable que en una actualización del algoritmo las cosas cambien.

Últimamente parece tomarse más en cuenta lo que piensan los demás. Mientras más pluses y likes tengas, mejor le irá a tu contenido.

Por lo tanto, al igual que mi compa, no te estreses en optimizar.

Busca las palabras claves a las que quieres apuntar (3 es buen número), y deja salir tu opinión y conclusiones.

No cambies un buen artículo solo por darle gusto  a Google. Si gusta, tus seguidores, por pocos que sean, te darán el empuje que necesitas.

SEO ha cambiado y sigue moviéndose tanto que, sinceramente, ya me da flojera estarle dando seguimiento.

Pero, las redes sociales van haciendo que los resultados tengan más que ver con la popularidad que con las palabras clave. Si es así, puedes pasar a ser la celebridad de tu nicho, en buen o mal plan. De todos modos tendrás cobertura.

Eso es bueno. ¿No?

 

La forma única de hacer negocio

Publicado el: agosto 26th, 2013 por rarg No hay comentarios

serunico¿Te cuento un chiste?

Había una vez un par de tipos que iban de cacería y de pronto se les apareció un león hambriento. Uno de ellos dijo: “lo bueno es que traigo mis tenis”.

 El compañero le preguntó: “¿y a poco con esos vas a correr más que el león?”.

“No”, contestó el otro, “pero más que tú sí…”.

¿Ya lo habías oído? Probablemente… no solo es un chiste viejo, sino que se ha utilizado como ejemplo en varias cosas. Está simple, no deja mucho a la imaginación y, te rías o no, se termina en menos de 10 segundos.

¿Qué tiene que ver con branding, tráfico o negocios por Internet? Mejor que lo veas con un ejemplo.

Hay un comediante en México, muy famosillo hace algunos años, llamado Polo Polo. Para muchos es un tipo grosero, con un show lleno de “albures y barbajanadas” y sin mucho que ofrecer.

Sin embargo, para muchos de nosotros, es botana y te hace reír bastante, con todo y groserías.

Polo Polo podrá ser distintas cosas para muchas personas, pero todas podrán decirte como son los shows de Polo Polo.

¿El chiste de hace rato, que tardaste menos de 10 segundos en leer? En versión Polo Polo, tarda más de 25 minutos.

Exactamente el mismo chiste con el mismo resultado. casi media hora. ¿No tienes una idea? Es lo que tardas en ver todo un capítulo de la telenovela, donde el marido es infiel, matan a uno que te caía bien y se descubre que la chica buena en realidad es mala.

¿Pagarías por ir a que te cuenten chistes de esos?

Yo sí, si lo platica de la misma manera. En su versión del chiste (“El León de Melena Negra”, según uno de sus audios), Polo Polo cuenta una vívida y graciosa aventura de caza, llena de detalles absurdos y situaciones graciosas que hacen que la media hora se te pase de volada.

Ese es el branding de Polo Polo. Ya que me puse a pensarlo al escribir esta entrada, rara vez nos reímos del chiste de Polo Polo.

Todos eran chistes viejos, predecibles y para niños.

Sin embargo, su forma de contar el chiste hacía que muchos nos dobláramos de risa.

Por eso, Polo Polo pudo seguir contando chistes sangrones y, válgame la redundancia, sin chiste, durante más de una década.

Otro ejemplo, siguiendo en este mismo tema, es Jorge Falcón (¡Jo Jo Jorge Falcón!).

¿Chistes graciosos? No tanto. ¿Historias largas y divertidas como Polo Polo? Tampoco.

Sin embargo, el Falcon tiene la habilidad de transformar su cara para darle vida a sus cuentos, con accesorios tan simples como un sombrero.

No tendrá la gracia del Polo Polo para hablar, pero verlo en un show es comiquísimo, para quien gusta de la estimulación visual para reírse.

Lo que tienen en común es que los chistes son, en realidad, secundarios. Podrían haber hablado de cómo fueron a recoger la ropa a la lavandería o de cómo se les cayó la mayonesa en el supermercado (algo que Polo Polo habría utilizado para alburear a todo mundo).

Eso los hace distintos de los demás cómicos y hace que sus fans los busquen siempre.

Desde hace más de 50 años, con ejemplos como el “¡No me diga eso!” de Clavillazo o el “Se me chispoteo…” del Chavo del Ocho, cada uno de estos tipos se hizo único, con gran éxito.

Y ahora, a la parte interesante: ¿Esto de qué te sirve a ti?


En un ambiente donde todo mundo te da banners, correos, artículos y todas las “herramientas” necesarias para promocionar productos y ganar mucho dinero: ¿por qué nadie parece comprarte nada?

¿Por qué nadie te lee o te ve a ti, por qué todo mundo parece estar en otro lado, menos en tu sitio o blog?

Para eso te puedo preguntar otra cosa: ¿y por qué habrían de hacerlo?

¿Tienes algo único, como un “¡síganme los buenos!” del Chapulín Colorado o un “¡fue horrible!” de Eugenio Derbez?

Si no, ¿por qué tendría que buscarte precisamente a ti para saber algo? ¿No es más fácil verlo en el sitio del producto o en alguien que tenga más ranking que tú?

Construir un negocio en Internet requiere de varias cosas, algunas técnicas y otras no, pero si le preguntas a los demás que están en esto, prácticamente todas se pueden encargar a alguien más.

La única que no puedes pagar por que te hagan o hacer que aparezca de la nada es ser única.

Y es gracioso porque, quieras que no, realmente eres única.

No hay otra persona igual que tú, aún cuando tuvieras hermana gemela. Por eso en las novelas siempre sale una gemela malvada.

Puedes poner a una persona exactamente igual a mi esposa y reconocería el engaño en un par de minutos.

Pueden cambiar a tu mejor amiga por un clon programado y la identificarías inmediatamente.

De la misma manera, tú tienes cosas únicas en ti que te hacen distinta a los demás. Exactamente lo que necesitas para hacer algo en este medio.

En un lugar donde todo mundo copia a los demás y donde el re-tweet y el compartir (por Facebook) parece ser la única gracia de todos, tú puedes ir mucho más allá.

Probablemente no le caerás bien a todo mundo, pero no importa.

Uno de mis lectores me escribió que “… ya había leído acerca de esto, pero me gusta más cómo lo explicas tú…”. Y conste que no dice que esto “sea mejor”; solo que le gusta más. Y, ¿sabes qué? Prefiero vivir con eso.

Aunque este sitio cayó de la gracia de Google (desde hace más de un año), cada que escribo algo recibo varias visitas.

Algunos llegan por búsquedas o alguna referencia, pero en el Analytics hay un patrón muy fácil de distinguir, aunque algunos encuentren difícil creerlo: tengo una base de lectores.

Personas que prefieren leer lo que escribo a buscarlo por otro lado. Gente a la que le gusta mi estilo, mi opinión o mis conjeturas.

Si me comparo con otros resulta que tengo muy pocos seguidores, pero en realidad no me interesa tanto el número.

Parece que la tendencia siempre va a la alza.

¿Tienes algo nuevo que ofrecer? Tus seguidores irán creciendo con el tiempo. Tal vez te desespere ver que las cosas se mueven despacio, pero la realidad es que, con el tiempo, puedes lograr lo que más necesitas para tener cualquier negocio: contactos interesados en lo que tienes que decir.

Claro que el camino fácil es seguir copiando los recursos afiliados que te dan todos y esperar que te toque la suerte, pero creo que ya conoces ese camino.

En la escuela, en la oficina y en muchos otros lugares hay que adaptarse y seguir las reglas. No hay mucho de donde escoger, a menos que quieras lidiar con las consecuencias.

Pero aquí no hay necesidad de ser igual. De hecho, no hay espacio para ser igual. Ya hay millones de copias de oportunidades, productos, programas e inversiones.

Lo más importante no será encontrar el mejor programa o el mejor sistema o la mejor herramienta.

Encuentra primero tu identidad.

Ya la tienes. La has tenido siempre. Es única e irrepetible y es la razón por la que algunas personas te quieren, otras te odian y otras no te hacen caso.

Solo hay que encontrarle forma y darla a conocer.

Una vez que tengas eso, no importa que cuentes un chiste viejo o utilices algo que ya existe: tu estilo lo hará único.

Si hay algo que tiene valor en Internet es tu individualidad. Ya la tienes. Explótala. Y comparte este artículo.

 

Hacia donde va la optimización

Publicado el: agosto 21st, 2013 por rarg No hay comentarios

optimizacionbella

 

Hace algún tiempo, cuando los motores de búsqueda eran menos complejos y la vida más simple, el SEO (Search Engine Optimization, u Optimización para Motores de Búsqueda) parecía una gran oportunidad.

El saber de antemano cómo hacer que Google te pusiera hasta arriba en los resultados era sinónimo de fama y fortuna y, lo mejor de todo, parecía que por fin se nivelaba la cosa.

Pero, como todo en Internet, eso se fue terminando, hasta dejarnos hoy una gran cantidad de contradicciones.

¿Haces algo para optimizar tu página? Estás “manipulando” los resultados.

Aunque es cierto, no puedes culpar a alguien por hacer bien las cosas… ¿no debería ser al revés?

Antes el experto en SEO tenía una influencia casi directa en los resultados, pero ahora las cosas pintan para otra visión.

Si quieres hacer SEO, te haces más o menos como el coach de un concurso de belleza.

El que la chica siga todos y cada uno de tus consejos de cómo peinarse, maquillarse, hablar, caminar y hacer magia, no significa que va a ganar.

Como ya ha pasado en otros concursos, a veces gana la que menos te imaginas.

Sin embargo, el hecho de que ya no influya tanto no quiere decir que hay que dejarla por completo.

Puede que la chica no gane aunque hable bien y cante bonito, pero sus probabilidades no mejorarían si sale en chanclas, se suena la nariz en el vestido y eructa mientras está respondiendo a una pregunta.

Tal vez no tengas el favor de Mr. G, pero al menos hay que ocuparse en no tenerlo en contra.

Hoy en día es mejor dedicarle un poco de tiempo a tener todo orden en casa: tus palabras clave, el código de tu página y ya.

¿Inundar Internet con mil artículos de lo mismo? Ya no sirve. ¿Espamear todos los blogs y foros con comentarios balines? Tampoco. ¿Conseguir enlaces en sitios que lo permiten? Menos.

Parecería que la forma de hacer SEO hoy es no hacer nada. O al menos nada de lo que se acostumbraba.

De la misma manera en la que el coach de belleza no tiene muchas posibilidades si manda 100 chicas feas, no tiene caso perder el tiempo en hacer “contenido fresco todos los días” y aventarlo por todos lados hasta que se sature todo.

Mejor hacerle como esos cuates.

Prepara tu contenido para un concurso de belleza. Dale forma, dale originalidad y maquillaje.

Nadie te garantiza un buen resultado, pero si tu chica habla y se ve bonita, es más fácil que los dos se ganen el primer premio.

No te dejes llevar

Publicado el: agosto 15th, 2013 por rarg 1 Comentario

enciendetucerebroMary (nombre ficticio) es una mujer inteligente, una bala en su puesto de gerente en una empresa del giro de construcción y, contrario a lo que dice el estereotipo, bastante amable y popular.

Mary dejó el negocio familiar, muchos amigos y hasta su novio en su pueblo natal. ¿La razón? Quería tener éxito en la gran ciudad, en un giro muy competitivo para una mujer.

Mary aparentemente tiene todo, aunque todos se preguntan por qué, precisamente ella, mantiene a un tipo que le roba, le pone el cuerno y, a menos que te creas que a cada rato se pega con la puerta, la golpea.

Mario (también ficticio) tuvo un ascenso meteórico en la escalera corporativa. Como ejecutivo de cuenta en una empresa financiera, tuvo los primeros lugares en ganancias para sus clientes y para la empresa misma.

Se ganó bonos, vacaciones, lugar preferencial en el estacionamiento, automóvil de lujo, oficina privada y la envidia de muchos.

El gerente lo describió como “una de las grandes promesas de la compañía” y literalmente lo mandó de vacaciones porque no podían permitirse el lujo de que su rendimiento bajara por el estrés.

Eligió irse a Las Vegas. Regresó una semana después, con más energía que nunca, listo para “romper todos los records de ganancias”.

Solo había un problema: tuvo que pedir prestado a sus cuates para pagar la renta de un departamento económico, porque iba a rentar su condominio de lujo.

¿Qué pasó? Pues resulta que perdió prácticamente todo su dinero, bastante por cierto, jugando al Black Jack.

Su cuenta de banco estaba vacía, sus tarjetas de crédito hasta el tope y dejó empeñados su reloj y su cadena de oro (afortunadamente no llevaba más de vacaciones).

“No importa”, dijo, “pagaré todo con mi primer bono y me recuperaré”. Sigue ganando mucho, pero la gran mayoría se queda en el casino local y en apuestas deportivas. A pesar de sus ingresos, las deudas siguen acumulándose.

¿Qué pasa con esta gente?

Dos personas exitosas, sensatas, inteligentes y que han trabajado duro para lograr el éxito, ¿están así?

¿No se supone que deberían tomar la decisión correcta? ¿No debería saber Mary que el tipo solo la utiliza y Mario que tiene problemas con el juego? ¿No deberían ser, precisamente ellos, los que nunca debieran de caer en estas cosas?

Parece que no… Y es la razón por la que esta entrada tiene un solo mensaje: “Muy pocas de tus decisiones las tomas con la cabeza”.

Nos gusta pensar que somos racionales, que vemos todas las opciones fríamente y que tomamos nuestras decisiones tras profunda reflexión.

Sí, tomamos malas decisiones, pero es porque estamos borrachos, nos “agarraron en curva” o nos habló bonito una muchacha.

Sin embargo, muchos estudios han probado, una y otra vez, que nos dejamos llevar por nuestras emociones y no por nuestra lógica.

Así, te convences de que realmente necesitas el nuevo iPhone, aunque todavía no sepas ni la mitad de lo que puede hacer el tuyo.

Por eso sueñas que necesitas una camioneta grandototota, aunque lo más racional sea comprar un automóvil.

Podría seguir, pero creo que se entiende el punto.

En Internet, la próxima vez que estés a punto de comprar una bala de plata para ganar millones o entrar a un “oportunidad única”, detente un momento.

Aunque no lo creas, sí somos racionales. Solo necesitamos encender nuestro cerebro y nos dará respuestas mucho más productivas, si le ponemos atención.

Deja las emociones para el cine, las fiestas y tu pareja. Para negocios, siempre hay que apagar la emoción y encender el cerebro.

Engaños sin engaños

Publicado el: agosto 13th, 2013 por rarg No hay comentarios

sirenas

 

Ayer me chuté un “documental” de las sirenas. En él, unos tipos, quesque científicos, hablaban de que las sirenas existían, mostraban algunas teorías y destapaban una conspiración del gobierno para que el asunto se mantuviera secreto.

Cuando al final apareció un disclaimer diciendo que era un programa de ficción me dio risa porque, durante algunos momentos en el programa, me pregunté: “¿Qué les pasa a estos tipos que hacen un documental tan evidentemente falso?”.

Aunque el rollo era falso, en realidad no era un engaño, sino un ardid para subir el rating.

Además, hablaban de dos fenómenos bastante reales, como el “bloop” y las consecuencias de las pruebas de sonar en las ballenas.

Mezcla un montón de patrañas con hechos verdaderos y ponlos en un lugar con buena reputación y tienes lo que ves mucho en Internet: un truco para conseguir seguidores y sacarles dinero.

Haciendo búsquedas en Google, había varios sitios donde mostraban que este documental era puro cuento y que no creyeras en él, ya que había varias personas que estaban convencidas de que las sirenas existían.

La nueva fe en las sirenas salió después de que el “documental” apareció por primera vez, hace un par de años.

No puedes culpar al canal; ellos hicieron un programa de entretenimiento que muchos creyeron real (los avisos de que era ficción están al final, cuando nadie los ve).

El mismo fenómeno pasó en la película de “La Bruja de Blair”, donde mil gentes realmente creyeron que la famosa bruja existía  porque “todo estaba en el documental” transmitido en Sci Fi.

En ese programa se mostraba el formato de documental donde se “investigaba” la desaparición de los estudiantes y que todo era una conspiración para ocultar que todo fue real y no una película.

¿Qué tiene esto que ver con las oportunidades y negocios en Internet?



Que muchos programas, oportunidades e inversiones no son engaños o fraudes: son programas de ficción llenos de gente que no lee las letras pequeñas.

Si te digo que te puedo convertir en millonetas si me mandas $ 100 dólares y que solo tienes que sentarte a rascarte la panza, puede sonar a engaño.

Pero, si al final pongo un aviso donde digo que lo más seguro es que no ganes nada y me quede con tu dinero para comprar cerveza, no te estoy estafando. Podrás llamarme cínico y sinvergüenza, pero te estaría diciendo la verdad.

Te estoy dando todo lo que necesitas saber para no entrar.

La información completa está ahí, solo que tú no la lees. No puedes decir que es una estafa; solo te aventaste sin hacer tu tarea.

Para ser justos, muchos de estos avisos están sepultados en una página de privacidad o términos que mide un kilómetro y que pocas personas leen, aunque dudo que sea un consuelo para quienes han perdido dinero.

Hay oportunidades y negocios que son claros engaños, llenos de información inventada, testimonios comprados y números falsos, pero también están los que, como los “documentales” que mencioné, te dan toda la información.

El único problema es que te emocionas tanto con la oportunidad que cierras los ojos a lo evidente, aún cuando lo tengas enfrente.

Hay un casino que te regala $100 dólares, pero solo si haces un depósito de tu dinero y solo serán tuyos si sales ganando (cosa rara en casino).

En opciones binarias, hay algunos que te dan el doble de tu depósito, pero solo puedes cobrarlo si ganas una cantidad de transacciones (lo que cubre el costo para el operador).

En ambos nadie te está engañando. Es bronca tuya si no lees los términos y condiciones.

Hay muchas cosas buenas en Internet, pero no debes dejarte llevar por la emoción o la reputación.

La única persona responsable de cuidar tu dinero eres tú. No se lo dejes a los demás.